16 Sep 2016

Editorial

2016 un Año de Retos y Expectativas

En 2012 nuestra Fuerza marcó un hito en la región al constituirse como la primera de América Latina en desplegarse hasta la Base Aérea de Nellis, Estados Unidos, de manera autónoma y autosuficiente, demostrando capacidad estratégica de alcance regional y global de interoperabilidad, un momento histórico que hoy nos brinda la mejor experiencia y orgullo de saber que lo hicimos bien. Un mensaje que trasciende fronteras, en el que Colombia muestra su interés por avanzar, por construir un sendero de poder aéreo al servicio de la nación.

Es así, como esta iniciativa y esfuerzo de presencia internacional no se agota y continua en el 2016, con la proyección de la participación en importantes convenios operacionales con Fuerzas Aéreas de naciones amigas. Éste es el caso del Ejercicio Green Flag, que se llevará a cabo en la Base Aérea de Barksdale, Luisiana,USA, en el que bajo estándares de OTAN la Fuerza Aérea Colombiana con la intervención de aeronaves A-37 y A-29, tiene por objetivo el fortalecimiento de la capacidad de combate con el enfoque específico de misiones CAS (Close Air Support) en ambientes de alta amenaza. Así mismo, y con el fin de intercambiar capacidades operacionales con la Fuerza Aérea Peruana, se tiene programado el Ejercicio Chiclayo, que tendrá lugar en el Grupo Aéreo No. 6. La interacción de dos Fuerzas Aéreas amigas en misiones de combate y reabastecimiento aéreo sin duda alguna contribuirá a la integración y la seguridad regional. Estos dos retos expedicionarios permitirán perfeccionar una capacidad logística robusta que la Fuerza despliega para garantizar el éxito en el cumplimiento de la misión.

Pese a que es necesario mantener este tipo de liderazgo y participación Internacional activa, también es importante tener presente la sensible situación fiscal de la nación desde mediados de 2015 lo que ha originado a su vez, una modificación en el diseño de los presupuestos anuales de ingresos y gastos de las entidades del Estado; de la cual no escapa la Fuerza Aérea debiendo implementar ajustes, condición prioritaria que requiere conciencia para lograr una administración eficiente de los recursos basada en una excelente planeación, centrada en capacidades y necesidades sentidas de la Institución que redunden en el beneficio de la comunidad.

Un factor clave en la cadena del éxito indudablemente es la Seguridad Operacional, teniendo presente que lo más valioso es la preservación de las vidas humanas y la conservación de los recursos aeronáuticos, contribuyendo a mantener la capacidad operativa de la Fuerza. Por ello, se viene trabajando bajo un Sistema de Gestión de Seguridad Operacional a través de un modelo de actuación y análisis de los Factores de Riesgo: Proactiva, mediante la prevención, Predictiva, en evaluación de desempeño en todas las áreas y Reactiva, a través de la investigación de accidentes, empleando las fortalezas de nuestros laboratorios especializados. Lo más significativo de este modelo es la funcionalidad y transversalidad en todos los procesos de la Institución, y así al final del año llenarnos de satisfacción por la forma comprometida y responsable que trabajamos bajo esta premisa.

Pero sin duda alguna, otro hito se consolidará el presente año al firmar la anhelada terminación del Conflicto Armado Interno con el principal grupo armado ilegal de las Farc, y el comienzo de los diálogos con el Eln. Resulta evidente que la sinergia entre las Fuerzas Militares y la Policía Nacional, como en múltiples ocasiones lo ha manifestado el Comandante Supremo de las Fuerzas Armadas, generó la derrota estratégica a nivel militar de los grupos armados al margen de la ley y su decisión de sentarse con el gobierno a negociar seriamente. El papel estratégico de la Fuerza Aérea ha sido reconocido nacional e internacionalmente, no sólo en virtud de sus capacidades y desarrollos tecnológicos, sino por los altos estándares establecidos para operar con base en el irrestricto cumplimiento a los Derechos Humanos, el Derecho Internacional Humanitario y el Derecho Operacional.

La Fuerza Aérea será esencial en el postacuerdo y en el postconflicto y seguirá desempeñando un papel preponderante en el desarrollo nacional, en el cumplimiento de roles y misiones estratégicas frente a las tradicionales y nuevas amenazas a la seguridad. La paz de Colombia se soporta en la existencia de unas Fuerzas Militares y de Policía fuertes, legítimas, flexibles y polivalentes. Seguiremos en consecuencia trabajando para lograr la reconciliación del pueblo colombiano y para llevar el Estado Social de Derecho a los más recónditos lugares del territorio nacional. Si la Fuerza ha sido decisiva para lograr el final del conflicto armado, lo será aún más para mantener una paz estable y definitiva.

 

Teniente General del Aire Carlos Eduardo Bueno Vargas 

Comandante Fuerza Aérea Colombiana